¿Estamos solos? (parte 1 de 3): El mundo de los yinn

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A lo largo de la historia, la humanidad se ha sentido atraída por lo sobrenatural. Espíritus, fantasmas y muchas otras criaturas extrañas, han llenado nuestras mentes y capturado nuestra imaginación. Espectros extraños y seductores a veces han llevado a la gente a cometer el mayor de los pecados: el Shirk[1]. ¿Son reales estos espíritus? ¿Se trata de algo más que ficciones de nuestra imaginación, o sombras moldeadas por el humo y la ilusión? Bien, según los musulmanes, ellos son muy reales. Los espíritus, fantasmas, almas en pena, duendes y espíritus chocarreros pueden ser explicados cuando uno entiende el concepto islámico de espíritus: el mundo de los yinn.


Yinn no es una palabra completamente ajena al español, pues tiene su equivalente en la palabra castiza genio. La televisión y el cine han hecho su parte en retratar a los genios como criaturas juguetonas capaces de cumplir todos los deseos de la humanidad. El genio de la serie de televisión "Mi bella genio" era una joven que siempre se las arreglaba para armar travesuras divertidas; y en la película animada de Disney "Aladino", el genio era representado como un gigante adorable. A pesar de esto, los yinn no son parte de una inofensiva historia de hadas, son muy reales y pueden plantear una amenaza real para la humanidad.

Sin embargo, Dios, el Más Sabio, no nos ha dejado indefensos. Él explicó la naturaleza de los yinn de manera muy clara. Conocemos sus métodos y motivos gracias a que Dios nos reveló esas cosas en el Corán y en las tradiciones del Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Él nos ha dado las "armas" para protegernos, y los medios para resistir su persuasión. No obstante, primero debemos tener claro qué son exactamente los yinn.


La palabra árabe yinn proviene del verbo yanna, y significa ocultar o disimular. El yinn es llamado así porque se oculta de la vista de la gente. Las palabras yanín (feto) y miyann (escudo) provienen de la misma raíz[2]. Los yinn, como su nombre sugiere, normalmente son invisibles a los humanos. Ellos son parte de la creación de Dios. Fueron creados del fuego antes de la creación de Adán y la humanidad.

 


"He creado al ser humano de arcilla, un barro maleable. Y al yinn lo había creado ya antes de fuego". (Corán 15:26-27)


Según las tradiciones del Profeta Muhammad, los ángeles fueron creados de luz, los yinn de fuego, y la humanidad de "lo que se te ha descrito" (es decir, arcilla)[3]. Dios creó a los ángeles, a los yinn y a los humanos con el único propósito de que Lo adoren.


"No he creado a los yinnes y a los seres humanos sino para que Me adoren". (Corán 51:56)

Los yinn existen en nuestro mundo, pero viven por cuenta propia. Tienen su propia naturaleza y características distintivas, y generalmente se mantienen ocultos de la humanidad. Los yinn y los humanos tienen algunos rasgos comunes, el más importante de los cuales es el libre albedrío, y con él la habilidad de elegir entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. Los yinn comen y beben, se casan, tienen hijos y mueren.


"He creado muchos yinnes y seres humanos que irán al Infierno [a causa de sus obras]. Tienen corazones pero no pueden comprender, ojos pero no pueden ver y oídos pero no pueden oír (la verdad)". (Corán 7:179)


El erudito islámico Ibn Abd Al Barr dijo que los yinn tienen diversos nombres y son de varios tipos. En general, se los denomina yinn. Un yinn que vive entre la gente (aparición o residente) es llamado ámir; y si es del tipo de yinn que se apega a un niño, se le llama arwah. Un yinn malvado a menudo es llamado shaitán (demonio), y cuando hay más de un demonio, se les llama márid; y el yinn más malvado y poderoso se denomina ifrit (su plural es afárit)[4]. En las tradiciones del Profeta Muhammad los yinn están divididos en tres clases: los que tienen alas y vuelan en el aire, los que se asemejan a perros y a serpientes, y los que viajan continuamente[5].


Entre los yinn están quienes creen en Dios y en el mensaje de todos los profetas de Dios, y quienes no. También están quienes abandonan sus acciones malvadas y se convierten en creyentes verdaderos, fieles y pacientes.


[¡Oh, Muhammad!] Di: "Me ha sido revelado que un grupo de yinnes dijeron, al escuchar [la recitación del Corán]: ‘Hemos oído una recitación maravillosa que guía al sendero recto. Creemos en la recitación y no caeremos en la idolatría adorando a otro que Dios". (Corán 72: 1-2)


Los yinn son responsables de sus actos ante Dios y están sujetos a Sus mandatos y prohibiciones. Serán llamados a rendir cuentas y entrarán al Paraíso o al Infierno. Los yinn estarán presentes con la humanidad en el Día de la Resurrección y Dios se ocupará de ambos.


"[Y se les preguntará:] ‘¡Oh, comunidad de yinnes y de seres humanos! ¿Acaso no se les presentaron Mensajeros para transmitirles Mi mensaje y advertirles de este día?’ Responderán: ‘Sí, y atestiguamos en contra nuestra’". (Corán 6:130)


Así que ahora sabemos que los seres sobrenaturales existen. No estamos solos. Ellos son criaturas que viven con nosotros, pero aparte de nosotros. Su existencia ofrece una explicación para muchos sucesos extraños e inquietantes. Sabemos que los yinn son tanto buenos como malos, aunque los malhechores superan a los creyentes.


El concepto del Diablo siendo un ángel caído es una de las doctrinas del cristianismo; pero de acuerdo al Islam, Shaitán es un yinn, no un ángel. Dios habla mucho acerca del Shaitán en el Corán. En la segunda parte, expondremos más acerca de Satanás y de lo que causó que fuera expulsado de la misericordia de Dios.




Pie de página:

[1] Shirk: Es el pecado de idolatría o politeísmo. El Islam enseña que hay un Único Dios, Solo, sin asociados, compañeros, descendientes ni intermediarios.

[2] Ash-Shibli, Aakam Al Miryan fi Ahkam Al Yan. p. 7.

[3] Sahih Múslim.

[4] Aakam Al Yan. 8.

[5] At-Tabarani, Al Hakim y Al Baihaqui.

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