Hechos de los Apóstoles

Site Team

Hechos de los Apóstoles

 

          La trayectoria de Pablo es registrada por “Hechos de los apóstoles”. Pablo aparece en escena un año después de la crucifixión. Bajo el nombre de ‘Saulo de Tarso’, un saduceo fanático o un instrumento de los saduceos[1], participa activamente de los ataques a los nazarenos en Jerusalén. Es tan activa su participación que estuvo presente en el apedreamiento a muerte de Esteban.

 

          Pablo es bastante claro; sin remordimientos admite que perseguía a sus víctimas ‘ a muerte’.

 

          Poco después de la muerte de Esteban, Pablo -aún Saulo de Tarso-, llevado por su fervor fanático, se dirige a Damasco, en Siria, para cazar a los nazarenos en esa ciudad. estaba acompañado por un bando de hombres, presumiblemente armado, porta órdenes de arresto del Sumo Sacerdote del Sanedrín. Como se aclaró antes, la autoridad del Sumo Sacerdote no se extendía a Siria. para que Pablo ejerciese autoridad allí debía tener alguna autorización de los romanos, lo que indica un especial interés romano en erradicar a los nazarenos. en ninguna otra circunstancia habría tolerado ‘vigilantes paramilitares’ operando con inmunidad tan lejos de sus propios dominios.[2]

 

          Camino a Damasco, Pablo sufre una experiencia traumática, que los comentaristas han explicado de cualquier forma, desde una insolación, pasando por un ataque epiléptico, hasta una ‘experiencia mística’. Supuestamente una ‘luz del cielo’ lo derriba de su caballo y una voz saliendo de la nada le pregunta: “Saulo Saulo, ¿Por qué me persigues?”. Saulo pide que la voz se identifique, y la voz responde: “Soy Jesús el Nazareno, y tu me estás persiguiendo”, luego le manda seguir a Damasco, donde se le diría qué hacer posteriormente.[3]Una vez terminada esta experiencia, Saulo recupera la conciencia y se da cuenta de que está ciego. Un nazareno en Damasco le devuelve la vista.[4]

 

           Saulo interpreta esto como una verdadera manifestación de Jesús, a quien nunca conoció personalmente, de aquí es que se ‘convierte’. Desecha su anterior nombre para llamarse Pablo. de allí en adelante predica las enseñanzas de la Iglesia primitiva con el mismo fervor con que, al principio, intento extirparlas. se une a la comunidad nazarena y pasa a ser uno de sus discípulos o aprendices. según Gálatas 1:17-18, permanece tres años bajo la tutela de éstos, pasando gran parte de este tiempo en Damasco.    

 

          Después de su aprendizaje de tres años, Pablo vuelve a Jerusalén para reunirse con los líderes de la comunidad allí. No es para sorprenderse que la mayoría guarde sospechas y no están convencidos de su conversión. En hechos 9:27, Bernabé, su compañero de viaje, le defiende diciendo que habló valientemente en nombre de Jesús. Sin embargo, surge una discusión y, según Hechos 9:29, ciertos miembros de la comunidad de Jerusalén lo amenazan. A fin de evitar una situación potencialmente desagradable, sus aliados lo envían a Tarso, la ciudad donde nació (Hoy en Turquía). Lo envían a su hogar, a predicar allí el mensaje.

 

          Este sería el primero de los tres viajes de Pablo, según Hechos. entre otros lugares, lo lleva a Antioquía; y - Como explica Hechos 11:26 - es allí donde los discípulos son llamados cristianos por primera vez. los estudiosos datan este viaje a Antioquía en el año 43 DC, aproximadamente. en esa época, ya había allí una comunidad de la Iglesia Primitiva establecida y subordinada a la jefatura de la secta en Jerusalén, al mando de Santiago.

 

          Cinco, o más, años después, Pablo se encuentra predicando en Antioquía, cuando surge unadisputa sobre el contenido de su obra misionera.

 

          Como Hechos 15 explica, ciertos representantes de la Jefatura de Jerusalén llegan a Antioquía. tal vez, como sugiere Robert Eisenman, un experto en el tema; con el específico propósito de investigar las actividades de Pablo[5]. El y su compañero Bernabé, son llamados nuevamente a Jerusalén, donde el Concilio de Jerusalén se debía reunir para discutir las revolucionarias ideas de Pablo. De acuerdo a las instrucciones que se le dieron, Pablo retorna de Antioquía a Jerusalén - se cree que fue en el 48 o el 49 DC - y se encuentra ante la dirigencia de la comunidad.[6]

 

          No nos debe sorprender que surja otra grave disputa. De este punto en adelante, se produce un cisma (Una división) entre Pablo y Santiago, y esta brecha se hace cada vez más profunda. El autor de “Hechos de los apóstoles”, en lo que concierne a esta disputa, está descarada y definitivamente al lado de Pablo. [7]

 

          Si es que se puede creer en Hechos, Santiago, tratando de llegar a la paz, acuerda ceder un poco, haciendo más fácil para los paganos unirse a la congregación. conciente ser permisivo ante ciertos aspectos de la Ley, y esto es bastante improbable[8], mientras se mantenía rígido en otros. Pablo acepta todo lo que el Concilio decide, por lo menos frente a ellos. Hasta aquí, aún necesita del apoyo del Concilio, no para legitimar sus enseñanzas, sino para legalizar y garantizar la supervivencia de las comunidades que fundó fuera de Jerusalén. Sin embargo, ya había decidido tomar su propio camino.

 

          Antes del Concilio de Jerusalén, los apóstoles apoyaban los esfuerzos de Pablo. Pero surge la división entre este último y los otros discípulos. Pablo se embarca en otra misión de viajes y prédica, culminada con otra visita a Jerusalén (Hechos 21:18). la mayor parte de sus epístolas datan de esta época, entre el 50 y el 58 DC. Está claro en sus cartas que, ya en esta época, se hallaba casi completamente apartado de los líderes en Jerusalén y de su adherencia a la Ley de Moisés[9]. En su carta a los Gálatas (Cerca del 57 DC), burlonamente alude a “..los que tenían reputación de ser algo, lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa...”(Gal. 2:6). En Gal. 2:11-13, Pablo condena a Pedro, y acusa a Santiago y a su anterior compañero de viaje,Bernabé, de hipocresía.[10]

 

          Su posición teológica se había, también, desviado irreparablemente de aquellos que se adherían rigurosamente a la Ley. En su epístola a los Romanos afirma: “...El hombre es justificado por fe sin las obras de la Ley.” (Rom. 3:28). Lo anterior contradice, sin lugar a dudas a Santiago 2:24, que dice:”... el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe...”[11]. Las afirmaciones de Pablo son los provocativos y desafiantes comentarios de un renegado autoproclamado. “La Cristiandad”, de la forma en que evolucionó desde Pablo, ha cortado ahora toda conexión con sus orígenes, y no podemos decir que tenga algo que ver con Jesús, tal vez solo con la imagen de Jesús que Pablo presentaba.

          Debemos remarcar que Pablo es, en efecto, el primer cristiano ‘hereje’, y que sus enseñanzas - Que luego serían la base del cristianismo tardío- son una flagrante desviación de la forma original y pura defendida por los líderes de la Iglesia Primitiva. No importa si Santiago, ‘el hermano del Señor’, es o no pariente consanguíneo de Jesús (Y todo nos sugiere que sí lo era); lo que está bastante claro es que conoció a Jesús personalmente: Y este es el caso de la mayoría de los otros miembros de la comunidad, ‘La Iglesia Primitiva’ de Jerusalén, y esto incluye a Pedro obviamente. Cuando estos hablaban lo hacían con una autoridad de primera mano[12]. Pablo nunca llegó a tener tan cercanos vínculos con la figura que empezaba a considerar su ‘Salvador’. Pablo solo tenía una ‘experiencia mística’ en el desierto y aquella voz venida de la nada. El hecho de que el se de a sí mismo alguna autoridad en base a esa ‘experiencia’ es, por lo mínimo, ‘presuntuosidad’. esto además lo llevó a distorsionar las enseñanzas de Jesús hasta dejarlas irreconocibles - Llegando a crear su propia teología personal e idiosincrasia. Para Jesús, adherido rigurosamente a la Ley Judaica, habría sido la más extrema blasfemia predicar la adoración de cualquier figura mortal, incluyendo su propia persona. Jesús lo deja bien claro cuando exige, en los evangelios, de sus apóstoles, discípulos y oyentes, que reconozcan solo a Dios. En Marcos 10:17-18, por ejemplo, un hombre viene hasta él para preguntarle: “...Maestro bueno ¿Qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios”.

 

          Pablo deja a Dios de lado y establece, por primera vez, la adoración de Jesús - Un Jesús equivalente a Adonis, a Tammuz, a Attis, o cualquiera de los otros dioses muriendo y resucitando que poblaban el Medio Oriente en esa época… No es nada extraño pues, que Santiago y los que le rodeaban se molestaran mucho por lo que Pablo hacía.

          Pablo sabe bien lo que hace. El comprendía, con una sorprendente y moderna sofisticación, las técnicas de la propaganda religiosa[13]. El conocía lo que es necesario para hacer de un hombre un dios; y lo hace con más astucia que los romanos con sus soberanos-dioses. El mismo reconoce descaradamente que no pretendía presentar al Jesús histórico y real, aquella persona que Santiago, Pedro y Simón conocieron personalmente. muy por el contrario, el mismo reconoce en 2 Corintios 11:3-4, que la comunidad de Jerusalén[14]están predicando ‘otro Jesús’. Sus representantes, según dice, se autodenominan ‘apóstoles de Jesús’ y ‘siervos del Justo’. Ahora son, en todo sentido, adversarios de Pablo.

          Cerca del año 58 DC, Pablo está de vuelta en Jerusalén - a pesar de los ruegos de sus seguidores que, temiendo enfrentamientos con la jerarquía apostólica, le pidieron que no vaya. Y nuevamente se encuentra con Santiago y los líderes de la comunidad de Jerusalén. estos le expresan la preocupación que comparten con otros ‘celosos de la Ley’; que Pablo, en sus prédicas a los judíos en el extranjero, los está incitando atraicionar la Ley de Moisés[15]. Es una acusación justificada, naturalmente; como Pablo mismo lo aclaró en sus epístolas. Hechos no registra su respuesta a tal acusación. la impresión que nos da lo escrito es que el miente y reniega de si mismo, negando los cargos que se le imputan. Cuando se le pide que se purifique por siete días - para así demostrar lo injustificado de las alegaciones y su continua adherencia a la Ley - el acepta rápidamente.

 

          Sin embargo, unos pocos días después, nuevamente cae en manos de los ‘celosos de la ley’, que son mucho menos tolerantes que Santiago. Cuando es avistado en el Templo, es atacado por una multitud de gente piadosa. “este” claman “es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar…” (Hechos 21:28). Surgen disturbios y Pablo es sacado fuera del Templo corriendo sumo peligro. En el último minuto es rescatado por un oficial romano que, siendo avisado del disturbio apareció rodeado de soldados. Pablo es arrestado y encadenado - Bajo sospecha, aparentemente, de ser el líder de los sicarios, un grupo terrorista de los zelotes judíos.

          En ese instante, la narración se torna cada vez más confusa, y lo único que se puede suponer es que hay partes de la misma que han sido alteradas o eliminadas. De acuerdo al texto existente, Pablo, antes que los romanos logren llevárselo; dijo ser un judío de Tarso y pidió que se le permita hablar a la multitud que quiso lincharle. Muy extrañamente, los romanos se lo permiten. Entonces Pablo les cuenta de su educación farisea ante Gamaliel (Un famoso maestro fariseo en ese entonces), de su hostilidad inicial hacia la Iglesia Primitiva, de su rol en el asesinato de Esteban y en su subsiguiente conversión. Todo esto, o tal vez parte - Sin que podamos precisar cuál - provocó nuevamente la ira de la multitud. “Quita de la tierra a tal hombre” gritaron “porque no conviene que viva” (Hechos, 22:22). Ignorando los pedidos de la multitud, los romanos llevaron a Pablo a ‘La fortaleza’ - Probablemente la fortaleza Antonia, cuartel general administrativo y militar de los romanos - y quisieron interrogarle con torturas. ¿Interrogarlo? ¿Por qué? Para determinar por qué provoca tanta hostilidad entre la gente, según Hechos. Aunque Pablo ya había aclarado su posición en público, tal vez haya algunos elementos en su discurso que, de forma confusa en el texto, fueron considerados subversivos por los romanos. De cualquier forma, la tortura no podía practicarse contra alguien con nacionalidad romana. Pablo, habiendo nacido de una rica familia de Tarso, convenientemente la tiene. Invoca esta inmunidad, evade la tortura, pero sigue encarcelado.

 

          Mientras tanto, un grupo de judíos furiosos, cuarenta o más, se reunían en secreto; juran no comer ni beber hasta matar a Pablo. Los asesinos, según Hechos, son descubiertos por la oportuna y sorpresiva aparición del, hasta entonces no mencionado, sobrino de Pablo, que se entera de sus intenciones. Este familiar, de quien no sabemos más, informa a Pablo y a los romanos. Esa noche, Pablo es trasladado fuera de Jerusalén, por su propia seguridad. Es escoltado por 200 infantes, con dos centuriones al mando, 200 lanceros y 70 hombres de caballería. (Hechos 23:23) ¡Una escolta de 470 soldados! Lo llevaron a Cesarea, capital romana de Judea, allí aparece ante el Gobernador Romano y el rey-títere puesto por los romanos, Agripa. Como todo ciudadano romano, Pablo tiene derecho de exponer su caso ante el César en Roma, el reclama este derecho. Como resultado, es enviado a Roma, ostentosamente, para ser juzgado. No hay dato alguno de por qué lo iban a juzgar. Se cree que Pablo murió en Roma entre el año 64 y 67 DC.

 

          Según Hechos, la Iglesia Primitiva es afectada por un temprano cisma, el instigador de esta división es Pablo. El principal enemigo de Pablo es la enigmática figura de Santiago, ‘el hermano del Señor’. Es evidente que Santiago es el Líder, por todos reconocido, de la comunidad de Jerusalén, que luego sería llamada ‘La Iglesia Primitiva’[16]. La mayor parte del tiempo, Santiago es presentado como un extremista fundamentalista,[17]aunque muestra cierta disposición a ser permisivo en ciertos puntos de la Ley, si es que podemos confiar en Hechos. Sin embargo, toda la evidencia nos sugiere que, hasta esa ligera disposición, es obra de las libertades que se toma el autor de “Hechos de los apóstoles”[18]. Obviamente, Santiago no podía ser omitido en la narración - su rol y liderazgo, suponemos, sería demasiado conocido como para eliminarlo. En consecuencia, solo restaba dejarlo a un lado de alguna forma, y retratarlo como una figura conciliatoria - Una figura, de alguna manera, ocupando una posición entre Pablo y los extremistas.

 

          De cualquier manera, la trama se reduce al conflicto entre dos fuertes personajes, Santiago y Pablo. Einsenman demuestra que Santiago surge como el custodio de la pureza original de las enseñanzas; el exponente de la pureza original y la adhesión a la Ley, Ni Jesús ni la jerarquía nazarena querían crear una nueva religión. ellos predicaban un mensaje específicamente judaico, dirigido a los judíos, Tal como Jesús dice en Mateo 5:17-19:

 

“No penséis que he venido para abrogar la Ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir. Porque os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos...”

 

          Para Santiago y la Comunidad Cristianade Jerusalén, lo que interesa es la enseñanza de Jesús en persona y el hecho de que es el Mesías, en el significado de aquella época - Un soberano justo. El nunca intentó convertirse en un objeto de adoración. con certeza, él nunca tuvo la intención de ser considerado una ‘Divinidad’. Pero, en manos de Pablo, Jesús es convertido en un dios en todo sentido, uno cuya vida tiene que competir con las de las divinidades rivales, con las que competía por conseguir más devotos. Después de todo, ‘los dioses se venden usando los mismos principios de Marketing empleados para vender alguna gaseosa o hacerle campaña a algún político’.[19]Para los principios de Santiago, y para cualquier judío devoto, esto era, obviamente, una blasfemia y significaba apostasía. Dadas las pasiones desatadas por estos temas; es improbable que el conflicto entre Santiago y Pablo se haya mantenido en un debate civilizado, como pretende sugerir el autor de Hechos. Más bien debe haber creado el tipo de hostilidad asesina que aflora hacia el fin de la narración.

 

          En pleno conflicto entre Santiago y Pablo, la emergencia y la evolución de lo que hoy llamamos Cristiandad quedó en una encrucijada. Si la mayor parte de su desarrollo se hubiera mantenido conforme a las enseñanzas de Santiago, no habría existido ninguna ‘Cristiandad’, solo una forma particular de Judaísmo[20], que podría o no, ser la forma dominante. Tal como vemos las cosas, la mayoría del nuevo movimiento gradualmente se fue estableciendo, uniendo y coalicionándose, durante los tres siglos siguientes, alrededor de las enseñanzas de Pablo. Es así que para el, indudable y póstumo, horror de Santiago y su gente, una nueva y entera religión había nacido - Una religión que cada vez tenía menos que ver con su supuesto fundador.

 

 

--------------------------------------------------------------------------------

[1]N. del T.: Es bastante extraño que Pablo aparezca como un fanático saduceo trabajando para los sacerdotes saduceos en Hechos 26:12; pues en Hechos 26:5 se nos dice que vivió su vida como fariseo. Sabiendo la gran diferencia y enemistad entre saduceos y fariseos nos asaltan las siguientes preguntas: ¿A qué grupo pertenecía Pablo realmente? ¿Estaba con ambos? ¿En qué momento cambió de bando y se unió a los aliados de los romanos?

[2]N.T.: En su libro “Pablo y la alteración del Cristianismo” (versión en árabe, Instituto Internacional de Estudios Humanísticos, 1991) pp 35-44; Haim Maccoby sugiere que Pablo realmente no tenía ninguna autorización, sino que iba en una misión no oficial para secuestrar o asesinar a algunos nazarenos, esto lo basa en los problemas que Pablo tuvo con las autoridades sirias y en el hecho de que Siria no era ni siquiera un dominio romano.

[3]N.T. Sk. Md. Abdul Hayee, en su libro “In search for the Truth” sugiere que el incidente en sí es un invento de Pablo, o Lucas, debido a las tres diferentes y contradictorias versiones del incidente que nos muestran: Hechos 9:7; Hechos 22:9 y Hechos 26:14.pp 19-20 del citado libro, edición inglesa, 1992, Chowkash, Dhaka.

[4]Baigent, Leigh y lincoln, ob.cit.,pp74,75. Existe la posibilidad de que Pablo no haya ido a Damasco, pero sí al monasterio de Qumran, pues la comunidad de allí se refería a su lugar como ‘la tierra de Damasco’ (Eisenman, Macabeos...,p.27 y p. 69, nota 122) En una conferencia titulada “Pablo el Herodiano”, el profesor Eisenman, expone a un Pablo como agente de los saduceos de Herodes, y enemigo de todo lo que Santiago y los Zadoqueos defendían. Su presencia en la comunidad nazarena, tal vez Qumran, sería con fines de espionaje o provocación.

[5]Eisenman, James the Just in the Habakkuk Pesher,pp.30-32.

[6]N.T.: Esto es clara evidencia de que Pablo en ningún momento perteneció a la dirigencia de la Iglesia Primitiva formada por los apóstoles de Jesús.

[7]N.T.: No es de extrañarse, pues este autor es Lucas, discípulo y compañero de Pablo “Hizo un libro con el evangelio predicado por éste”. Biblia Latinoamericana, Ediciones Paulinas, Madrid, 1989, p. 3, Introducción al Nuevo Testamento.

[8]N.T.: Tal vez porque la Ley es de Dios y no corresponde a ningún ser humano dar concesiones con respecto a la Ley Divina. Santiago, apóstol y Primer Jefe de la Iglesia, lo sabía muy bien.

[9]Eisenman, James the Just in the Habakkuk Pesher, idem.

[10]N.T.: Una actitud muy extraña, viniendo de un “Santo Apóstol del Señor” y ‘Padre de la Iglesia’, en especial porque dirige sus ataques a los apóstoles que, a diferencia de el, si vieron a Jesús y fueron elegidos por él. El ataque se repite en otros lugares del Nuevo Testamento, ¡Cualquiera diría que quería desprestigiarlos para ocupar sus lugares a la cabeza de la Iglesia!

[11]N.T.: Es interesante ver desde 2:17 hasta el fin del capítulo; ‘Santiago’ repite varias veces que la fe sin obras está muerta, es imperfecta. Esto coincide con la posición del Islam al respecto.

[12]N.T.:  Algo que Pablo no tenía, ni de lejos.

[13]Eisenman se refiere a la actitud sicológica demostrada por Pablo en su primera carta a los corintios, donde, entre otros preceptos, explica su extraña necesidad de ‘ganar’: “Por lo cual, siendo libre de todos me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como un judío, para ganar a los judíos...a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley...¿No sabes que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.” (Primera Corintios, 9:19-27)

[14]Extrañamente, la gente más cercana a Jesús durante su ministerio.

[15]Eisenman, ob.cit., ver también p.57 nota 39 (Donde Eisenman repasa la “Difamación de Pablo contra la jerarquía de Jerusalén” en sus cartas).

[16]Eisenman, ob.cit., p.3.

[17]N.T.: Algo que ¿por coincidencia? vivimos hoy los musulmanes. Tal vez la historia es verdaderamente una gran rueda que gira y gira; repitiéndose los mismos acontecimientos, pero con personajes diferentes. Sin embargo, parece que los musulmanes resistieron mucho más que la Iglesia Primitiva; ¿O es que la lucha de estos verdaderos seguidores de Moisés y Jesús la heredaron los musulmanes? A buen entendedor, pocas palabras.

[18]N.T.: Ver la introducción al Nuevo Testamento de la Biblia Latinoamericana, 1989. De como Lucas, autor de Hechos y del evangelio con su nombre, se tomó ‘alguna libertad’ con la palabra de Dios. pp. 2 y 3.

[19]N.T.: Es importante que recordemos ‘Cuanto’ podemos confiar en los comerciales y otros medios de mercadeo y publicidad. Basta observar y comparar las campañas políticas o publicitarias con las ‘campañas-prédicas’ de algunos cultos y sectas modernos.

[20]N.T. Considerando que el judaísmo era, a su vez, ‘una forma particular’ del Monoteísmo mandado por Dios en la antigüedad.

Related Articles with Hechos de los Apóstoles