Lo que dice el Islam acerca de los niños (parte 3 de 5): Dándole la bienvenida al recién nacido

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Una de las obligaciones más importantes en el Islam es que los padres amen y alimenten a sus hijos. Los niños tienen el derecho a ser protegidos y el derecho a aprender cómo adorar y obedecer a Dios. Como se expuso anteriormente, los derechos de los niños entran en juego incluso antes de su concepción y nacimiento, y Dios advierte a los seres humanos que se protejan a sí mismos y a sus familias del tormento del fuego.


"¡Oh, creyentes! Protéjanse a sí mismos y a sus familias del Fuego [del Infierno]". (Corán 66:6)


El nacimiento de un bebé, niño o niña, es causa de gran celebración. En el Islam existe cierta etiqueta establecida para dar la bienvenida al niño en la familia y en la comunidad. Hay una serie de rituales recomendados que se encuentran en las tradiciones auténticas del Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que deben realizarse para garantizar que el recién nacido sea apropiadamente recibido en la sociedad musulmana. Sin embargo, la ausencia de cualquiera o de todos estos actos recomendados no niega ninguno de los derechos del niño en el Islam.


Se recomienda que los padres o tutores hagan tahnik y recen por el recién nacido. Tahnik significa poner algo dulce, como dátiles o miel, en la boca del niño. Uno de los compañeros del Profeta Muhammad, Abu Musa (que Dios esté complacido con él), dijo: "Tuve un hijo varón y lo llevé con el Profeta. Él lo llamó Ibrahim, hizo tahnik con un dátil y le pidió a Dios que lo bendijera, luego me lo regresó"[1].


El conocido erudito islámico Imam An-Nawawi dijo que está recomendado hacer tahnik con dátiles para el bebé cuando nace; si no es posible, utilizar entonces algún dulce similar. El dátil debe ser masticado hasta hacerlo lo suficientemente suave para que el bebé lo chupe con facilidad.

Las palabras del llamado a la oración (Adhan) a menudo son recitadas en voz baja en el oído derecho del recién nacido poco después del parto. La primera cosa que el niño escucha en este mundo son las palabras de sumisión al Dios Único. Está reportado que uno de los compañeros del Profeta Muhammad lo vio decir el llamado a la oración al oído derecho de uno de sus nietos recién nacido[2]. El bebé recién nacido tiene derecho a un buen nombre. Los nombres son importantes, el nombre de una persona transmite un mensaje y se convierte en símbolo de esa persona. Se recomienda que el niño sea nombrado al séptimo día de su nacimiento; sin embargo, el erudito islámico Ibn Al Qaiem dijo que el tema era "amplio en su alcance" y que es permisible darle nombre al niño al nacer o al séptimo día, o en cualquier momento antes o después de esos días[3].


 Es habitual que el padre sea quien dé nombre al niño, sin embargo los eruditos recomiendan que los padres elijan juntos el nombre. Más importante es que el niño reciba un buen nombre, como ‘Abdal-lah o ‘Abdur-Rahman. El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Los más amados de sus nombres para Dios son ‘Abdal-lah (siervo de Dios) y ‘Abdur-Rahman (siervo del Más Compasivo)"[4]. También se recomienda que el niño lleve el nombre de algún Profeta o de alguno de los predecesores piadosos. El Profeta Muhammad nombró a su propio hijo Ibrahim por el Profeta Ibrahim (Abraham). Él dijo: "Un niño ha nacido para mí anoche, y lo he llamado con el nombre de mi padre Ibrahim"[5].


Está prohibido utilizar nombres que Le pertenecen solo a Dios, como Al Jáliq (El Creador) y Al Qudús (El Santísimo), o nombres que no son apropiados para nadie distinto a Dios, como Málikul Múluk (Rey de Reyes). También está prohibido utilizar nombres que impliquen servidumbre a cualquiera distinto de Dios, como ‘Abdal-‘Uzza (siervo de Al Uzza –una diosa pagana–), Abdal Kabah (siervo de la Kabah), Abdad-Dar (siervo de la Casa).


Debe evitarse usar nombres que tengan significados malos o desagradables, o que suenen extraño o causen que los demás se burlen de la persona o le causen vergüenza. También es mejor no utilizar nombres que estén asociados con pecadores o tiranos. Algunos eruditos también recomiendan no nombrar a los niños con nombres de ángeles o de capítulos del Corán. Los nombres tienen significados explícitos e implícitos, y tales significados tendrán un efecto en el niño para bien o para mal. Los padres deben tener mucho cuidado cuando elijan un nombre apropiado para su hijo recién nacido.


En el Islam se recomienda que los padres celebren el nacimiento del bebé con una ofrenda conocida como aqiqah. Cuando un niño nace, es común que la familia sacrifique una o dos ovejas e invite a parientes y vecinos a comer, a fin de permitir a la comunidad compartir el feliz evento.


Si bien la aqiqah no es obligatoria, contiene muchos beneficios. Ibn Al Qaiem dijo que la aqiqah es un sacrificio por medio del cual el niño es acercado a Dios tan pronto como llega a este mundo, es un sacrificio por el cual el recién nacido es rescatado tal como Dios rescató a Ismael con el carnero[6], y es la reunión de parientes y amigos para el walimah (festín).


Uno de los rituales relacionados con los bebés recién nacidos y que son parte de los derechos de los niños varones es la circuncisión, es obligatorio que los niños sean circuncidados. El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo que hay cinco cosas que son parte de la naturaleza inherente de las personas, ellas son: la circuncisión, afeitarse el vello púbico, depilarse el vello de las axilas, cortarse las uñas y recortarse el bigote[7]. Estas cosas se relacionan con la pureza y las condiciones básicas para la oración, e implican la sumisión total a la voluntad de Dios.


Es parte de las tradiciones auténticas del Profeta Muhammad que la cabeza de los bebés recién nacidos sea afeitada y que el peso del cabello en oro o plata sea dado en caridad[8]. Es suficiente estimar el peso y dar la cantidad equivalente en dinero.


Darle la bienvenida al recién nacido en la familia y en la comunidad es más que una celebración; los rituales realizados sirven para recordarles a los creyentes que los niños en el Islam tienen derechos. Si los padres están vivos o fallecidos, presentes o ausentes, son conocidos o desconocidos, el niño tiene derecho a ser cuidado y criado en la seguridad, rodeado por el amor y las leyes de Dios. En el próximo artículo descubriremos y exploraremos los derechos de los niños a medida que crecen hacia la adultez.

 



Pie de página:

[1] Sahih Al Bujari, Sahih Muslim.

[2] At-Tirmidhi.

[3] Tuhfat Al Mawlud, p. 111

[4] Sahih Muslim.

[5] Ibíd.

[6] Tuhfat Al Mawlud, p. 69.

[7] Sahih Al Bujari, Sahih Muslim.

[8] At-Tirmidhi.

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