Una invitación a la fe (Imán) en Dios - la parte I

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Introducción

 

Todos sabemos que la tierra donde vivimos hoy en día está poblada por cerca de siete millones de personas de los hijos de Adán; y antes, estaba poblada por varios miles de millones, como será poblada en el futuro por otros miles de millones de esta cepa honorada hasta el final de esta existencia. Las leyes de la genética muestran que estos números sorprendentes de los seres humanos todos vinieron de uno padre y una madre, y esto con la división del código genético mixto de estos dos primeros padres; y no puede ser razonable imaginar la posibilidad de la realización de esta extraña secuencia de miles de millones de seres humanos por algún azar o casualidad; esto es porque el azar y la casualidad no producen un sistema espléndido tal como lo de la reproducción de la vida; y el descrito de la naturaleza de las cosas por un total de leyes que las rigen no es suficiente para explicar la secuencia humana milagrosa, o la interpretación de los isótopos en los grupos restantes de la vida de las plantas y los animales; esto se debe a que esas leyes necesitan a quien ponerlas y dominarlas. Pues ¿quién las ha puesto, las ha patrocinado, y las ha dominado? ¡Excepto Allah el Creador el Todopoderoso!!

Por ello, era este llamamiento a todas las personas en el mundo a creer en Dios, podemos elaborar sobre esto en los siguientes puntos:

Primero: los rasgos genéticos del hombre atestiguan de la Deidad y la Señoría a su Creador:

 

Las ciencias adquiridas han demostrado que los rasgos genéticos de los seres vivos - incluyendo humanos – transmitidos por partículas de alta precisión dentro del núcleo de la célula viva conocidas como cromosomas, y que el número de estos cromosomas esta determinado para cada tipo de vida, y que cualquier desviación de este número exacto de cualquier tipo puede destruir el feto inmediatamente si existe, o causar un desequilibrio en la construcción física del organismo que aparece como  un número de  malformaciones congénitas que puede conducir a la muerte o vivir con una serie de discapacidades físicas.

La célula normal en el cuerpo humano, que no exceda la longitud del diámetro promedio (0,03 mm) estuve construida con un increíble nivel de complejidad, lo que le ha dado la capacidad de rendir más allá de las capacidades de las fábricas más grandes construidas por el hombre, o más bien, las que pensó construirlas y no ha sido capaz de lograr eso todavía. El núcleo de la célula viva es la mente que controla todas sus actividades, en este núcleo, rigiendo la célula humana viva, hay (46) cromosomas en (23) pares, uno de ellos está dedicado a la tarea de reproducción, y el resto se destina para las tareas del desarrollo físico. Estos cromosomas físicos y reproductivos ocupan un espacio en el núcleo de la célula que apenas su volumen es superior a uno de los quinientos mil por milímetro cúbico; sin embargo, si estos cromosomas se han delatado y se han añadido uno a otro, su longitud llega hasta aproximadamente dos metros; y esos dos metros unen (18,6 mil millones molécula) de las moléculas químicas complejas, ordenadas en un orden muy preciso y muy regular, de manera que si se cambia la disposición de un átomo en una de estas moléculas, o se distorsiona la criatura propietaria de esta célula o no se forma.

Si sabemos que el cuerpo humano contiene trillones de células, si se delatan los cromosomas de todas las células en el cuerpo de un individuo de la raza humana, y se unen con sus extremidades el uno al otro, su longitud es muchas veces mayor que la distancia entre la tierra y el sol (estimada en ciento cincuenta millones kilómetros de media).

Si aceptamos el hecho de que una enorme cantidad de informaciones de alta resolución en el orden y la construcción está dentro de cada célula viva de las células del cuerpo de cada uno de nosotros, y que esas dichas informaciones se encuentran en forma de decenas o incluso cientos de miles de millones de kilómetros de longitud de las moléculas químicas complejas en la construcción, y organizadas en un orden muy preciso, de modo que este formulario da para cada miembro de los hijos de Adán la huella genética propia a él, la distingue de otros miles de millones de personas que están llenando los rincones de la tierra hoy en día, y los que vivieron y murieron, y que vendrán después de nosotros hasta el final de esta existencia terrenal; entonces, la pregunta que se impone es: ¿Quién puso en el cuerpo de cada uno de nosotros esa cantidad enorme de informaciones? ¿Quién organizó este acuerdo único para cada persona?; con la similitud de la composición química del ácido desoxirribonucleico (ADN), con que se escribe el código genético de los cuerpos de todos los seres humanos, a (99,9%), se mantiene la diferencia en una parte muy pequeña de lo que queda, que se encuentra dentro de los límites de (-,1%) únicamente; entonces ¿qué poder, qué ciencia, y qué sabiduría puede lograr esto todo excepto el poder de Dios el Creador?

Segundo: la creación del hombre y su construcción física atestiguan  a su Creador en la Divinidad y la Señoría:

 

Esto es con respecto a una célula viva en el cuerpo humano, si hemos entrado en los detalles de la construcción física: La especialización de cada uno de los sistemas, órganos, tejidos, y varias células, que trabajan en armonía sorprendente, y la integración sorprendente para la seguridad de todo el cuerpo humano; en esto, la capacidad de Dios el Creador se refleja de una manera más plena y más clara.

Y la exclamación aumenta si sabemos que esos trillones de células especializadas, constituyendo equipos y sistemas especializados en el cuerpo de cada individuo adulto de los seres humanos, todos se han originado de dos células de las células de reproducción, una del padre (un espermatozoide), que no exceda en longitud (-,005 de milímetro), y la otra de la madre (un huevo) que su diámetro no exceda (-,200 de milímetro); y en eso una representación práctica de la salida de miles de millones de personas de los hijos de Adán de un padre único que es Adán (Adam la paz sea con él) y madre única (Eva que Dios le bendiga) a lo largo de la historia humana sobre la superficie de la tierra.

Y la pregunta que se impone es: ¿Quién estimó todo eso con esa alta precisión y resolución? ¿Puede el azar o la oportunidad producir algo de ello? ¿Puede lo que se llama "naturaleza" o "instinto" solo arreglar las cosas de esta alta resolución?

La respuesta, sin duda, es: “No”.

Si pasamos a continuación a contemplar los aspectos espirituales y psicológicos del ser humano: Con sus emociones, sentimientos, talentos, habilidades y sus reacciones, habríamos entrado en un laberinto al que no podemos salir sólo con la plena sumisión a Dios el Creador el Todopoderoso. En este asunto dice nuestro Señor (Bendecido y Exaltado):

(Hemos creado al hombre de arcilla fina. Luego, le colocamos como gota en un receptáculo firme. Luego, creamos de la gota un coágulo de sangre, del coágulo un embrión y del embrión huesos, que revestimos de carne. Luego, hicimos de él otra criatura. ¡Bendito sea Allah, el Mejor de los creadores!) Sura Al Muuminun (De Los Creyentes), Aleya: 12 – 14.

Y dice:

(¡Hombres! Si dudáis de la resurrección, Nosotros os hemos creado de tierra; luego, de una gota; luego, de un coágulo de sangre; luego, de un embrión formado o informe. Para aclararos. Depositamos en las matrices lo que queremos por un tiempo determinado; luego, os hacemos salir como criaturas para alcanzar, más tarde, la madurez. Algunos de vosotros mueren prematuramente; otros viven hasta alcanzar una edad decrépita, para que, después de haber sabido, terminen no sabiendo nada. Ves la tierra reseca, pero, cuando hacemos que el agua baje sobre ella, se agita, se hincha y hace brotar toda especie primorosa). Sura Al Hayy (De la Peregrinación), Aleya: 5.

Y dice también:

(Y Él es Quien os ha creado de una sola persona. Receptáculo y depósito. Hemos expuesto así los signos a gente que entiende.) Sura Al Anaam (De Los Rebaños), Aleya: 98.

(Hemos creado al hombre dándole la mejor complexión). Sura AT Tin (De Los Higos), Aleya: 4.

Tercero: El universo es un testimonio de la Divinidad y la Señoría de su Creador:

 

Si reflexionamos de la meditación en la magnificencia de la construcción del cuerpo material humano a una especie de meditación en el universo que le rodea, encontramos que vivimos en una bola de roca su masa se estima en cerca de seis mil millones de millones de millones de toneladas (5974 millones de millones de millones de toneladas), y viven en su superficie alrededor de siete millones de personas de los hijos de Adán, y más de un millón y medio de especies de organismos y cada especie de ellas se compone de miles de millones de individuos, (Tenga en cuenta que si se añaden las especies extintas de la vida, y se calculan los índices del descubrimiento de nuevas especies por año, el número de los especies de vida en la tierra puede llegar hasta cinco millones de especies, cada especie de ellas se compone de miles de millones de individuos).

La tierra está rodeada de una capa hidráulica (hidrosfera) cuya masa se estima aproximadamente a (1,4 millones de millones de millones de toneladas), y de una capa gaseosa (atmósfera) de una estructura química específica y de unas propiedades físicas determinadas, cuya masa está estimada aproximadamente a (5100 millones de millones de toneladas).

Esta atmósfera separa la tierra al cielo y los protege de muchos de los riesgos universales que se plantean a ellos.

La tierra orbita (en nuestro tiempo actual) sobre su eje en frente del sol de un ciclo completo cada veinticuatro horas, a fin de suceder el día y la noche en su superficie regularmente; y con la rotación de la tierra sobre su eje, se lleva a cabo en una órbita específica alrededor del sol,  a una velocidad calculada con mucho cuidado, y con un eje diagonal de esta órbita para que se intercambien las cuatro estaciones climáticas: la primavera, el verano, el otoño, y el invierno, en una secuencia precisa y ajustada, una vez cada año de los años de la tierra que se estiman hoy en (365,25) días de nuestros días actuales, divididos en doce meses. La rotación de la tierra sobre su eje en el principio de la creación es más rápida que la tasa actual de seis veces, por lo tanto, la longitud del día y la noche juntos eran menos de cuatro horas, y el número de días del año más de (2200) días;  en ese tema,  Dios (Bendecido y Exaltado)  dice en Su Libro sagrado:

(Vuestro Señor es Allah, Que ha creado los cielos y la tierra en seis días. Luego, se ha instalado en el Trono. Cubre el día con la noche, que le sigue rápidamente. Y el sol, la luna y las estrellas, sujetos por Su orden. ¿No son Suyas la creación y la orden? ¡Bendito sea Allah, Señor del universo!) Sura Al Aaraf, Aleya: 54.

Esta y otras cosas de la tierra están estimadas con mucho cuidado, si su equilibrio se ha interrumpido un poquito, esta planeta no era adecuada para la vida tal como la conocemos; dentro ello, la precisión de contar el conjunto de la construcción interior y exterior de la tierra, su masa, su tamaño, su densidad media, su distancia media a la luna y el sol, la área de la tierra y el agua en su superficie, la distribución de la topografía de esa superficie, la composición de todos sus capas: litosfera, hidráulica, atmosférica, y biológica; la distribución de sus zonas climáticas; secuencia de los ciclos de sus rocas, sus aguas, y su vida; la variación de los vientos alrededor de ella; y la multiplicidad de los fenómenos que la rodean y actúan en su superficie tales como los terremotos, los volcanes, las tormentas, los huracanes, las nubes y la lluvia, los truenos y los relámpagos, los rayos, el fuego, la caída de meteoros y meteoritos, y otros; y el equilibrio terrestre exacto entre los procesos internos constructores y los procesos exteriores demoledores; y entre las mareas; y el eclipse del sol y de la luna y la determinación de sus fases y los del sol entre las constelaciones; y muchas cosas más, que se hacen con determinación y apreciación y que niegan la coincidencia aleatoria categóricamente…!

Nuestra planeta es una de once planetas, cada una de las cuales gira en una órbita específica alrededor del sol para formar lo que se conoce como el "sistema solar"; y nuestro sol es uno de aproximadamente un billón de estrellas que forman nuestra galaxia (la Vía Láctea); y como nuestro sol tiene como seguidores planetas, asteroides, lunas y cometas, es probable que cada una de estas estrellas tiene sus seguidores, basando en la unidad de la construcción en el universo. Y nuestra galaxia es un disco plano cuya longitud de su diámetro es de cien mil años-luz, y su espesor de una décima parte de eso. En nuestra galaxia hay de estrellas y sus similares, nebulosas y humo cósmico, y los agujeros negros, que representan una variedad asombrosa en la precisión de la distribución de la densidad de los materiales que se une por la gravedad de la galaxia. Entre esas estrellas hay que están pasando por las etapas del nacimiento y la infancia, y que disfrutan de las etapas de la infancia y la juventud, la madurez y la vejez, Incluido los que viven bajo el peso de envejecer y los horrores de muerte...!

Y las estrellas son unos hornos nucleares gigantes dentro de las cuales se forman la mayoría de los elementos necesarios a esta vida (de hidrógeno hasta el hierro) en el proceso conocido como "el proceso de la fusión nuclear", y se inicia la energía necesaria para mantener esta presencia mundial, y el resto de los elementos que pesan más que el peso atómico del hierro se forman en el cielo con la captura de los átomos de hierro a algunos elementos iniciales de la materia; todo eso se hace con precesión, lo que atestigua al Gran Creador de la Divinidad,  la Deidad  y la Unicidad absoluta sobre toda Su creación.

A las afueras del siglo vigésimo, los astrónomos creían que nuestra galaxia es todo el universo, pero con el desarrollo de los dispositivos de la observación astronómica se fue demostrado que en el cielo hay como nuestra galaxia entre doscientos mil millones de galaxias y trescientos mil millones de galaxias, algunas de ellas mucho más grande que nuestra galaxia, y otras en el tamaño de nuestra galaxia, o un poco menos. Estas cifras asombrosas de las galaxias están dispuestas en grupos y coordinadas de perfectas dimensiones, números, masas, tamaños y densidades, y con movimientos y relaciones muy disciplinadas, por ejemplo, docenas de grupos relativamente próximos entre sí forman agrupaciones galaxias conocidas como "grupos locales", y se encuentran docenas de esos grupos en lo conocido como “grupos galaxias”, luego, en "grandes comunidades locales", luego “gran multitud galaxias”, hasta un infinito desconocido del cielo al cual los astrónomos no están conscientes más de una diapositiva  cuya diámetro se estima de más de (25 millones de años-luz), y la longitud de un año-luz se estima de aproximadamente (9,5 millones de millones de kilómetros).

Y el cielo es cada vez más amplio, en el sentido de que las galaxias se separan permanentemente entre sí a velocidades de hasta tres cuartas partes de la velocidad de la luz estimada en trescientos mil kilómetros por segundo (es decir, las galaxias se alejan a velocidades de hasta 225 mil kilómetros por segundo), y son velocidades a las que la persona no pueda ponerse al día; y esta ampliación universal no se entendía sólo en el primer tercio del siglo XX. Esto ha sido mencionado en el Sagrado Corán mil cuatrocientos años antes, Allah (Bendecido y Exaltado) dice:

(Y el cielo, lo construimos con fuerza. Y, ciertamente, asignamos un vasto espacio). Sura Ad Dhariyat (de Los que levantan un torbellino), Aleya: 47.

Esta construcción estricta del cielo, que se amplía permanentemente, se rige por leyes disciplinadas severamente, y cada cuerpo celestial gira alrededor de su eje, y corre en múltiples orbitas especificas para él sin interrupción, o fracaso, y sin colisión o impacto, o salida, hasta el último momento en esta existencia.

¿Quién construyó el cielo tan ancho, y con la exactitud de la construcción, y el control de los movimientos de cada cuerpo celeste reafirmante fuerte?, ¿Quién lo patrocina, lo  mantiene y lo gestiona de la fugacidad, y es cada vez mayor? ¿Podría ser todo eso el resultado del azar o la casualidad? La respuesta sin duda es ¡No!! Esto se debe al hecho de que la meditación mental en el universo y sus objetos confirma que no puede haber ninguno de ellos había creado a sí mismo, o ser el resultado del azar o la casualidad; al contrario, es indispensable que toda esa creatividad tiene Un Gran señor Creador con atributos de la perfección, la gloria, la belleza y la amplia ciencia y sabiduría, y el poder total para realizar esa obra maestra de la creación. Esto confirma que las probabilidades matemáticas del azar están ausentes plenamente en la explicación de los orígenes del universo; sin embargo, el hecho de crear un universo tan amplio, de mayor densidad de construcción, y la regularidad del movimiento, por suerte o azar, es de las cosas que todas las operaciones estadísticas la niegan, y la rechaza la mente sana. Y los astrónomos hoy por unanimidad dicen que el vasto universo y su construcción y movimiento exactos, y disciplinado en todo, debe tener una referencia en su exterior; esta referencia debería ser totalmente diferente de la creación, debido a que está encima del lugar y el tiempo, la materia y la energía; Dios es sincero en decir sobre Sí mismo:

(No hay nada que se Le asemeje. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve). Sura Ash Shura (de La consulta) Aleya: 11.

Según los astrónomos, también, si queremos volver atrás con esta ampliación en el tiempo, todas las cosas deben encontrarse: La materia, la energía, el espacio y el tiempo en un punto infinitamente grande en cantidad de materia y energía, y muy mínimo en tamaño (hasta el punto en el que se paran todas las leyes de la física y la teoría cuantitativa); y que ese cuerpo celestial elemental explotó y se transformó en una nube de humo de la cual se han formado el suelo y otros cuerpos y componentes del cielo.

El Sagrado Corán ha precedido esta visualización adquirida de mil cuatrocientos años, la cual no se materializó hasta finales de los cincuenta del siglo XX; Allah dice en Su sagrado Libro:

(¿Es que no han visto los infieles que los cielos y la tierra formaban un todo homogéneo y los separamos? ¿Y que sacamos del agua a todo ser viviente? ¿Y no creerán?) Sura Al Anbiyaa (de Los Profetas), Aleya: 30.

Y dice también:

(Luego, se dirigió al cielo, que era humo, y dijo a éste y a la tierra: «¡Venid, queráis o no!» Dijeron: «¡Venimos de buen grado!») Sura Fusselat (Se han expresado con claridad), Aleya: 11.

 

 

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