¿Realmente hay un Creador?

Site Team

A menudo las personas se cuestionan cómo vinieron a la vida, cuál es el propósito de la existencia, por qué fallecemos y qué nos espera después de la muerte. Se cuestionan cómo, ellos mismos, y todo el universo comenzó a existir y cómo continúa existiendo. Quienes buscan respuestas a estas preguntas ciertamente proceden de la manera correcta, pues no permanecen insensibles a las cosas que suceden a su alrededor y no se conforman con la ignorancia sobre la extraordinaria naturaleza del mundo.


En cada detalle del universo, que es infinitamente variado, encontrará el hombre rastros de su Creador. Cuando se observa el orden, los sistemas y las leyes precisas dentro de nosotros mismos y en todo el universo ¿No es lógico que deba haber un Diseñador? Este “Diseñador” no puede explicarse mejor que por la existencia de Dios, Aquel que lleva a cabo este orden y se da a conocer al hombre a través de la perfección de Su creación. Una persona inteligente se da cuenta de que la planificación, el diseño y la sabiduría están presentes en cada detalle del universo; y esto le lleva al reconocimiento del Creador. Dios nos llama a reconocerlo a través de Sus señales y nos ha dado la responsabilidad de meditar y reflexionar a fin de reconocerlo, algunos son receptivos a estas señales y ven la obra de Dios a su alrededor, mientras que otros creen que todo es obrar al azar.


Dios ha puesto en cada persona una inclinación natural a creer, pero esta inclinación puede ser alimentada o suprimida. Reconocer al Creador requiere de objetividad y una actitud sin prejuicios hacia la posibilidad de Su existencia, pese a esto, algunas personas afirman no reconocerlo, pero en algún nivel de  la vida, incluso el ateo confirmado afirma la presencia de Dios. Es innegable que existen momentos difíciles (ya sea durante los días de agonía de una enfermedad, los momentos aparentemente eternos de un asalto violento y humillante, o la fracción de segundo en que se anticipa el impacto de un choque inminente de autos) en los que todo ser humano reconoce la realidad de la fragilidad humana y la falta de control del hombre sobre el destino ¿A quién implora ayuda una persona en tales circunstancias sino al Creador? Tales momentos de desesperación recuerdan a cada persona, desde el erudito religioso hasta el ateo profeso, la dependencia de la humanidad de una realidad mucho más grande que nosotros mismos. Una realidad mucho más grande en conocimiento, poder, voluntad, majestuosidad y gloria.


Despertar la conciencia espiritual es entender que simplemente las cosas no vienen de la nada. Si un hombre trabaja para un jefe al que no entiende o con el que no está de acuerdo, al final todavía tiene que hacer su trabajo para ganar su sueldo; del mismo modo, la humanidad debe satisfacer un deber de adoración y alabanza a Dios si espera recibir Su recompensa, después de todo, ese es no sólo el propósito de la vida, sino la descripción de nuestro trabajo. Sobre esto El Creador ha dicho:

“Por cierto que he creado a los genios1 y a los hombres para que Me adoren. No pretendo de ellos ningún sustento, ni quiero que Me alimenten. Al-lah es el Sustentador, y Él posee un poder grandioso”

(Sagrado Corán, 51:56-58)

1 Criaturas creadas por Dios.

La única razón por la que la humanidad existe, es para servir y adorar a Dios. El propósito es que todos y cada uno de los elementos de la creación existen para apoyar o poner a prueba a la humanidad en el cumplimiento de este deber. A diferencia de un empleo mundano, una persona puede evadir sus responsabilidades para con Dios y se le concederá un período de gracia. Sin embargo, al final de su periodo de prueba llamado vida, se le cobrarán las cuentas, y en verdad no será el mejor momento para encontrarla “en números rojos”.


Reconocer y creer en la existencia del Único Dios va de la mano con el cumplimiento de sus leyes, pues la sola fe en Él sin obras, no lo liberará del castigo divino.

Next article

Related Articles with ¿Realmente hay un Creador?